lunes, 13 de febrero de 2012

Maestra

- Maestra, gracias por sus sabias palabras. Puede estar segura de que sus discípulos nos encargaremos de que sus palabras sean recordadas. De usted se hablará por siglos, alabando su nombre por lo mucho que sabe.

- Mis palabras te las regalo sin condición, querido Sócrates, aunque lo único que sé es que no sé nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario